LA PALABRA, CONTIGO
Salmos 6
6 de 150Al músico principal; en Neginot sobre Seminit. Salmo de David. Jehová, no me reprendas en tu enojo, Ni me castigues con tu ira.
Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo; Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen.
Mi alma también está muy turbada; Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo?
Vuélvete, oh Jehová, libra mi alma; Sálvame por tu misericordia.
Porque en la muerte no hay memoria de ti; En el Seol, ¿quién te alabará?
Me he consumido a fuerza de gemir; Todas las noches inundo de llanto mi lecho, Riego mi cama con mis lágrimas.
Mis ojos están gastados de sufrir; Se han envejecido a causa de todos mis angustiadores.
Apartaos de mí, todos los hacedores de iniquidad; Porque Jehová ha oído la voz de mi lloro.
Jehová ha oído mi ruego; Ha recibido Jehová mi oración.
Se avergonzarán y se turbarán mucho todos mis enemigos; Se volverán y serán avergonzados de repente.
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